La Independencia se selló en Cusco

10 enero 2021

Bicentenario. En esta ciudad se iniciaron las celebraciones por los 200 años del Bicentenario con la escenificación de la última lectura del acta de independencia por Agustín Gamarra. Ese hecho histórico se produjo el 09 de enero de 1825.

Cusco es la capital histórica del Perú por su pasado inca y preinca. En la emancipación nacional, para liberarse de la opresión española, jugó un papel determinante. Hay hechos clave: el primer grito de independencia corresponde a Túpac Amaru II hace más de 240 años, la rebelión de los Hermanos Angulo en 1814.

La historia revela que fue el último lugar del país donde se proclamó la independencia: 09 de enero de 1825.

Según algunos historiadores, esa mañana de enero, el general Agustín Gamarra, entonces prefecto del Cusco y una comitiva se dirigieron hacia la Catedral y teniendo al Taytacha de los Temblores como testigo se leyó la proclama de la Independencia, luego se encaminaron al palacio del Cabildo. Desde su balcón el prócer arengó las palabras de libertad en la capital del antiguo imperio del Tahuantinsuyo. Ayer parte de ese evento fue recreado después de 196 años.

El historiador Óscar Cáceres refiere que, el acto de la última proclamación se dio a un mes de la batalla de Ayacucho, sin embargo, algunos rezagos españoles aún permanecían en Cusco. El comando Libertador al mando del cusqueño Agustín Gamarra organiza una ofensiva para sellar definitivamente la independencia.

“José de la Serna, se resistía en aceptar la independencia por casi cuatro años desde que fue proclamada por San Martín el 28 de julio de 1821”, dijo el historiador.

Una de las acciones que hizo el general Gamarra en Cusco fue realizar una evaluación sobre quienes apoyaron la gesta emancipadora.Así perdonaron a las congregaciones religiosas de los jesuitas, mercedarios, dominicos y franciscanos.

Mientras que a los agustinos les hizo desalojar de su convento y destruyó el templo a cañonazos como un acto de represalia por apoyar a las fuerzas realistas. La fachada del antiguo templo de los agustinos fue trasladada y armada en la entrada del cementerio de la Almudena y en el lugar donde estaba ubicado el convento se levantó un lujoso hotel.

Fuente: La República.